Las dos varas de medir
Después de la entrevista que ayer hizo Iñaki Gabilondo al presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, y analizando los comentarios que sobre la misma he estado viendo y escuchando en diferentes medios de comunicación, realizados por periodistas obsoletos, afincados en un discurso cómodo sin ninguna capacidad de análisis y totalmente inmersos en las lindes que marca el Partido Popular, he llegado a la conclusión de que haga lo que haga Zapatero, estará mal hecho.
Ante todo, quiero dejar claro que no todos los periodistas son iguales. Por ejemplo, Iñaki Gabilondo. Gabilondo, a mi corto entender, es la fuente de donde deberían beber las nuevas generaciones de periodistas. Es analítico, veraz, educado, respetuoso, tranquilo, cultísimo y muchas cosas más. En resumen, es el tuétano del periodismo, un maestro. Pero creo que ayer se pasó siete pueblos. No se le debe preguntar al Presidente del Gobierno cuales son los contactos que tiene para hablar con una banda terrorista. Es como si preguntas cómo se mueven los servicios secretos de cualquier país. Pues dilo, y ya deja de ser secreto.
Sr Gabilondo, el tema del terrorismo hay que llevarlo con discreción y lo tiene que llevar el Gobierno, sin intromisiones de los medios de comunicación y con el apoyo incondicional de la oposición como han hecho todos los partidos políticos a excepción del Partido Popular.
La culpa de la crispación no es de Zapatero. La culpa es del PP y de todos medios de comunicación. Incluido el Grupo Prisa, que en vez de dar relevancia a todo lo que está pasando en el juicio del 11-M, y cómo se están descubriendo estos señores del PP con su teoría de la conspiración, intentando que se girara la investigación sobre este juicio para su propio interes partidista, están perdidos en la patraña de De Juana. Que si come, que si no come. Que si esta en el hospital o si no. Ocúpense de los 192 muertos, de sus familias y déjense ya de hablar de De Juana. Si no lo saben hacer, se pasan a la prensa del corazón que ganarán más dinero todavía. Me gustaría saber dónde estaban todos, pero todos, cuando Aznar acercaba presos al País Vasco o reducía por dos veces la condena de De Juan por escribir un libro donde se hacía apología del terrorismo. Ni una sola voz, ni una sola línea se escribió entonces sobre esos asuntos. Tampoco le pidieron, estos mismos periodistas, que saliera a dar explicaciones cuando ETA rompió la tregua y que dimitiera por ello. Entonces los periodistas estaban inmersos en criticar a Zapatero porque pedía un Pacto por las Libertades y contra el Terrorismo. Lo pidió Zapatero, Rajoy se rió de él y los medios de comunicación criticaron a ZP por ponerse casi al servicio de Aznar. Lo que tuvo en ese momento Zapatero fue "sentido de Estado", algo de lo que se adolece ahora.
Quién le hizo una entrevista al entonces presidente Aznar donde se le preguntara insistentemente de lo que habló o dejo de hablar con la banda terrorista. Quién preguntó entonces cuales eran los contactos, por donde se estaban moviendo y si iba a dimitir o le iban a responsabilizar a él si se producía un atentado. Estas preguntas se las realizó ayer Gabilondo a Zapatero, esto es de traca.
En este pais, los medios de comunicación han tenido siempre dos varas de medir. Si gobierna el PP, se da caña al PSOE y se le machaca en la oposición. Si gobierna el PSOE. se le escudriña con lupa todo lo que hace, se deja al margen al PP viviendo tranquilo en la oposición y haciéndo lo que le da la real gana, se le apoya en casi todo y se da caña al PSOE. Asi que, quieran o no quieran, siempre les toca recibir los palos. Yo, desde aquí, quiero pedir respeto hacia mi presidente y el de todos los españoles. Pido respeto porque se lo merece, porque es un hombre bueno, porque es sincero y porque ha cumplido casi con todo su programa electoral, cosa que no se recuerda en los anales de la historia. El prometió una serie de leyes que las ha cumplido con creces. Una sola de ellas hubiera valido una legislatura entera. Ha hecho lo que tenía que hacer para acabar con la lacra de ETA y no hay nada que reprocharle sobre este particular.
Ahora hay dos cosas de vital importancia. Una que todos los cuerpos y fuerzas de seguridad estén preparados (como lo están, no me cabe la menor duda) para que el daño que nos pueda infligir esa maldita ETA sea nulo. Y otra, que nuestros jóvenes y no tan jóvenes puedan tener una vivienda digna a un precio digno y de acorde con sus ingresos.

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