sábado, marzo 24, 2007

LA DICTADURA DEL PP

Quizá yo sea una de las pocas personas que estaban esperando que alguien con medios suficientes se atreviera a hacer unas declaraciones como las que Jesús de Polanco realizó ayer en la Junta de Accionistas de su Grupo. Tengo que reconocer que me parecieron de una gran valentía y que eran necesarias. Llevaba tiempo sin entender el porqué no había una respuesta más eficaz al acoso y derribo al que nos vemos sometidos todos los días por parte del PP y de sus medios afines, en los que prevalece el insulto más brutal y soez que jamás se ha escuchado en este País. No me importa la Cope porque paso de oírla pero sí me importa telemadrid que la pago porque es la televisión pública de la Comunidad de Madrid.

Hoy, el señor Rajoy, ha manifestado que se sentía "enormemente ofendido" por las declaraciones de Jesús de Polanco contra su partido. Qué curioso, que yo sepa, Polanco no ha insultado a nadie, se ha limitado a exponer la realidad de lo que está ocurriendo y que de alguna manera tendremos que frenar porque, si no, se nos irá de las manos y ya no tendrá remedio. No se puede tolerar que todos los días, absolutamente todos, las huestes del PP estén soltando por su boca mentiras y que aquí no pase nada.

Yo solicito que se cree una Asociación de Victimas del PP para poder denunciar las acusaciones que están lanzando contra el presidente del Gobierno y que las demuestren ante los tribunales competentes. Yo he votado al PSOE y me siento ofendida. No conozco de nada a Zapatero pero me parece un buen gobernante que está cumpliendo con su programa electoral y creo que ni él ni los que le hemos votado nos merecemos estas injurias.

Rajoy, con sus dos guardianes, están practicando una oposición dictatorial, porque es en lo único que creen, no seamos ilusos. A ellos la democracia no les gusta. De los pocos demócratas que hay en el partido, algunos salieron huyendo para no participar de la locura que comenzó con Aznar en su mayoría absoluta de gobierno y los que se quedaron, no tiene más remedio que permanecer callados . Siempre han estado en contra de todo. Estuvieron en contra de la Ley del divorcio, de la del aborto, de la de las parejas de hecho, de la de igualdad, etc., ect... pero luego se han aprovechado de todas ellas y las han hecho suyas.

Qué necesidad tenian ellos de aprobar ninguna ley si siempre han hecho lo que les ha dado la gana. Para qué querían ellos una Ley del aborto, si mandaban a sus hijas a abortar fuera de España mientras que dejaban preñadas a las chicas que traían de los pueblos para servir en sus casas y así tenían otro esclavo más al que pisar el cuello.

Necesitan un pueblo sumiso, y no se les cae la cara de vergüenza movilizando a la gente pagándoles los autobuses y un viajecito, igual que hacía Franco para que fueran a jalearle a la Plaza de Oriente. Cuando Rajoy proyecto su orgasmo verbal de satisfacción por lo bonita que le había quedado la manifestación de la mentira de De Juana, un escalofrio me recorrió el cuerpo. Era todo calcado a los baños de gloria que se daba el dictador. Todo esto es de un cinismo escalofriante y lo que hay que hacer es decirlo claramente y que se quiten la máscara de una vez por todas. Pero claro, quizá quien lea esto dirá que me estoy remontando a la reconquista. Pues que no se equivoque nadie, que eso no nos queda tan lejos. Yo sólo quiero que se compare y se vea que ellos son lo mismo que eran.

Desde la transición todas las leyes de mejoras sociales han salido de las manos del Partido Socialista. Eso es incuestionable.

Ahora se manifiestan de la mano de Falange, pero que nadie se equivoque, esa mano no la soltaron nunca y tampoco soltaron la bandera con el aguilucho. Cuando alguien compara esa nefasta bandera con la de la República se me encienden los sentidos. La bandera de la República era legal porque el pueblo votó para que así fuera y ellos crearon el caos, exactamente igual que están haciendo ahora, para trastocar lo que las urnas habían dejado claro. Lo único que nos salvará esta vez es que el hambre no es el compañero de cama de los españoles, aunque esta derecha se siga nutriendo de la misma raíz podrida de la mendacidad, indignidad, soberbia y envidia que tanto mal causa. Tendremos que arrancar esas raíces sembrando paz.

Mi padre me enseñó a respetar al contrario, era un hombre inteligentísimo del que he heredado poco, nunca le oí criticar a nadie, ni a quienes le robaron su juventud, pero siempre me dijo que había un momento en la vida en el que nuestra voz debía ser oída, por eso, vaya desde aquí mi solidaridad con Jesús de Polanco.