LA MALDAD SIEMPRE DEJA UNA SEMILLA
Ayer, televisado para el mundo entero, se han rendido honores militares al dictador Pinochet en Chile. Este señor no tiene derecho absolutamente a nada. Es una humillación más a los padres, hermanos e hijos de sus víctimas. ¿Por qué siempre tienen que perdonar los mismos? Este señor ha muerto de viejo después de haber tenido una vida de lujo ( igual que otro dictador que nos cae a nosotros mucho más cerca).
Ayer, televisado para el mundo entero, hemos visto nuevamente a representantes de la Iglesia Católica apesadumbrados, rindiendo honores a un dictador cuyas manos se han ido de este mundo manchadas con la sangre de sus compatriotas inocentes (igual que hicieron con otro dictador que nos sigue cayendo mucho más cerca).
No sé cómo es posible que quienes se supone deben cumplir con su deber de defendernos (militares) y los que deben estar al lado de los que más sufren y necesitan ayuda (la Iglesia Católica, ¿la de Jesús?) estén siempre al lado del Poder más indigno y más cruel.
Para los militares, de cualquier país, va esto: Les pagamos todos nosotros y se deben a todos nosotros.
Para la Iglesia Católica: ¿Piensan alguna vez en Jesús? Póbrecillo, tanto penar para esto. Tanto negocio en su nombre. Tanto dolor en su nombre. Tanta mentira en su nombre.

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